>DECLARATORIA DEL ENCUENTRO CONTINENTAL DE PUEBLOS ORIGINARIOS

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Como resultado de los trabajos de este Encuentro, los asistentes al evento realizaron y firmaron la siguiente declaratoria:

EN DEFENSA DEL AGUA, LA TIERRA, EL AIRE Y LA VIDA

En la entrada del siglo XXI, las promesas de la Modernidad se muestran incumplidas. El mundo está muy lejos de ser un lugar armónico. La naturaleza, a la que se quiso dominar, ha demostrado que su sabiduría de siglos no puede ignorarse por intereses económicos o por un desprecio arrogante. El Calentamiento Global y la Escasez del Agua, denunciadas por los pueblos originarios desde hace siglos, son hoy un hecho constatado por el Panel Internacional de Naciones Unidas sobre el cambio climático.

En esta perspectiva, los pueblos originarios del Continente Americano, de Alaska a la Tierra de Fuego, nos pronunciamos para que los Gobiernos, los Empresarios, los Medios de Comunicación, la Ciencia y la Tecnología y la Sociedad Civil hagan un alto en el camino con la intención de reformular una visión de la madre tierra y sus recursos naturales y humanos.

Creemos que es urgente darles voz y participación a los pueblos y comunidades originarias, así como a los jóvenes que habitan en sus comunidades y que son a quienes les corresponde portar la llama del futuro.
A todos nos corresponde igualmente enseñar a la Sociedad Mundial la necesidad de recuperar el pasado y las tradiciones como forma de reapropiarnos del presente. Es en los conocimientos ancestrales de las civilizaciones originarias donde podemos hallar el equilibrio entre la naturaleza y el desarrollo del hombre.

Por todo esto, el Encuentro Continental de los Pueblos Originarios nos permitió reconocernos como iguales y capaces de unificar nuestras voces y acciones para presentar al conocimiento de la Comunidad Global la siguiente Declaratoria en materia de Calentamiento Global y Escasez del Agua:

Allá donde sea posible, buscaremos:

I. UNA VISIÓN EN COMÚN

Hacer de las tradiciones nuestra sabiduría y entenderlas como conocimiento profundo. “Ninguno respeta aquello que no conoce. Necesitamos mostrar quiénes somos, la fuerza de nuestra cultura. Sólo así van a entender nuestro derecho, entender y admirar lo que tenemos”. En la propia identidad y tradición, en los rituales antiguos, reposa la posibilidad de una vida digna acompañada de un desarrollo sustentable. Por eso buscamos el reencuentro con el propio conocimiento, el intercambio y complementariedad con otros pueblos y los ámbitos urbanos, la continuidad de nuestras tradiciones en las próximas generaciones, la posibilidad de acceder a nuevos conocimientos y tecnologías, así como la apertura para expresar el pensamiento indígena y la participación política.

Encontrarnos en una misma una hora cada día donde activemos nuestros pensamientos de manera unitaria, dando así vida a nuestras acciones, poniendo a caminar nuestros rezos para elevar la frecuencia energética con la voluntad de ayudar a todo el planeta.

Permanecer en contacto, crear redes de trabajo y acercar a gente con voluntad. Buscamos unir a las comunidades, creando ese sentimiento de convivencia y respeto con el humor y la alegría que nos hermana, borrando los “egos” que nos separan de los demás y del universo.

II. LA DEVASTACIÓN ACTUAL

El territorio en donde habitan las comunidades originarias ha sufrido un deterioro profundo acompañado por la pérdida de las tradiciones y del autogobierno indígena. La disolución de la vida comunitaria y la corrupción ha traído consigo un deterioro profundo de tierras, ríos, montes, bosques, manantiales que formaban parte de la vida cotidiana de los pueblos originarios.

Los pueblos indígenas condenamos el derecho que se arrogan y ejercen los ricos para contaminar, incluso cuando la contaminación se realiza como pago impuesto administrativamente, pues ese dinero usado para manchar la tierra, el aire y el agua condena a la tierra a la muerte y a los pueblos a la pérdida de sus raíces y su entorno.

Los efectos del cambio climatológico y la escasez del agua son respuestas de la madre tierra a la falta de respeto mostrada hacia la misma. Deberemos para evitarlo formar un liderazgo multilingüe, asentado en el conocimiento de nuestras raíces, de nuestra lenguas, con capacidad de entender a los otros en un mundo cada vez más interdependiente.

Los pueblos originarios recuerdan al mundo que la biodiversidad sólo ha sido garantizada y respetada allí donde las tradiciones de sus pueblos han seguido guiando la vida de las comunidades. Al contrario, donde las formas depredadoras de la ciencia y la mercancía se han hecho señores la biodiversidad ha desaparecido, condenando a grandes zonas de la tierra al empobrecimiento y la pérdida de calidad de vida. Es por esto que el reforzamiento integral de las comunidades originarias es una obligación de supervivencia de la humanidad.

Igualmente es necesaria esta reflexión desde las comunidades no indígenas, por ejemplo colaborando desde las universidades para conocer mejor los procedimientos tradicionales, lo que creará una más estrecha colaboración y entendimiento.

Los intereses económicos, guiados por la búsqueda del lucro y en donde no participan las comunidades originarias, se convierten en enemigos de los pueblos, de la madre tierra y de la humanidad entera. Así ocurre con las explotaciones petroleras que desconocen las tierras sagradas, contaminan las aguas y los suelos, manchan el aire, destruyen los bosques, salinizan el agua, erosionan los bosques, empobrecen a las comunidades, mercantilizan la vida, proletarizan el trabajo, siembran el desarraigo, introducen la droga, el alcoholismo, la prostitución y, finalmente, expulsan a la población.

La llamada modernización es un nombre mentiroso que con demasiada frecuencia oculta la conversión de la vida en un recurso económico que desoye las enseñanzas fundamentales de vida y condena a la humanidad al desastre presente y futuro.

Los pueblos originarios hacen suyo el grito de la tierra y le dicen al mundo que la falta de respeto al agua se ha convertido en uno de las principales amenazas para la vida en el planeta. La mercantilización del agua, tanto para su consumo como para riego o producción eléctrica está entregando este líquido sagrado al circuito terrible que ayer recorrió el oro y el petróleo.

III. PROPUESTAS

Para luchar contra el cambio climatológico y la escasez del agua se propone:

1. Adoptamos y suscribimos la Declaración del Foro Paralelo de los Pueblos Indígenas del 4º Foro Mundial del Agua.

2. Constituir un Congreso Continental de los Pueblos Originarios que asuma una tarea de coordinación, impulso y evaluación del cuidado de la madre tierra. Sus conclusiones deberán trasladarse al Panel Internacional sobre Cambio Climático que desarrolla Naciones Unidas.

3. Promover un desarrollo legislativo continental en defensa de la madre tierra desde el conocimiento ancestral y su concreta defensa a largo plazo de los recursos naturales. Una Ley de la defensa integral de la Madre Tierra debe acompañar todo lo que implique y afecte al medio ambiente.

4. Obligar a los Gobiernos a terminar con la criminalización de todas las hermanas y hermanos perseguidos y condenados por defender a la madre tierra.

5. Movilizar a los ciudadanos con el fin de concientizar a la población, sensibilizar a los medios y responsabilizar a los políticos a asumir la defensa de la madre tierra desde las perspectivas universales que portan los pueblos originarios. Para ello, impulsarán la puesta en marcha de políticas públicas que detengan el deterioro de la naturaleza, que se tomen medidas políticas urgentes que frenen la depredación medioambiental.

6. Crear encuentros anuales como el impulsado en el mes de agosto en la Ciudad de México.

7. Enseñar las cosmovisiones indígenas en las universidades.

8. Otorgar pensiones a los sabios y médicos indígenas.

9. Impartir conferencias en las escuelas y lugares públicos.

10. Dotar de facilitadores interculturales a los sabios para que puedan hacer tareas de traducción intercultural.

11. Incorporar las ceremonias indígenas a la entonación del himno y el izamiento de la bandera.

12. Hacer corresponsables a los gobiernos en la realización, promoción y difusión de la celebración del Día de la Madre Tierra.

13. Exigir a los poderes públicos, especialmente a las asambleas legislativas, que promulguen un manifiesto de los pueblos, con su correspondiente plan de acción, donde se defina de manera conjunta un plan de acción escalonado para satisfacer las demandas de los pueblos originarios.

14. Ampliar el conocimiento sobre formas de cultivo que entiendan que la madre tierra no es solamente un instrumento económico sino el vientre que nos cuida. Las semillas que se usan, los medios de cultivo escogidos, el respeto al agua, los nutrientes naturales utilizados, la distribución comunitaria de lo que se cosecha, el agradecimiento a la tierra por su alimento, e impedir que se haga del derecho a alimentarse un negocio son mandamientos de una relación con la tierra que recupere el respeto por la misma. La protección de espacios crea ámbitos geográficos donde las comunidades originarias pueden desarrollar vidas dignas y sustentables.

15. Que se revoquen todas las concesiones y permisos a proyectos que atentan contra la seguridad, la salud y el medio ambiente.

16. Los pueblos indígenas queremos hacer valer nuestro concepto integral de salud, para lo que reclaman tener voz no solamente en la toma de decisiones, sino también en el diagnóstico de los problemas. Este concepto de salud, como enseña la cultura mapuche, implica un equilibrio físico, mental, social y espiritual inspirado por las fuerzas que rigen el universo. Los Nien, los dueños de los lugares, deben ser respetados. Por eso entendemos que la pobreza es enemiga de nuestro ser, pues cuando hay pobreza, el equilibrio se rompe y las personas pierden calidad y su vida se quiebra.

17. Resistir, oponerse, ser; ser con plenitud y así impregnar nuestro entorno con nuestros hechos y formas de sentir y vivir.

18. Que los grandes acuíferos, sean declarados de inmediato, zona de veda para la extracción especulativa, comercial e industrial, hasta que no se pruebe científicamente, de forma abierta, democrática y pública, que dichas reservas no han sido sobreexplotadas, ni contaminadas por el desarrollo de tales proyectos.

19. Hacer concurrir la acción de los gobiernos con el liderazgo multilingüe para definir, implementar y evaluar Programas de Gobierno sobre la base de un desarrollo donde la identidad de los pueblos originarios se haga valer y al tiempo abra los ojos ante la urgencia de repensar el tratamiento que el mundo da a la madre tierra.

20. El uso de combustibles de origen vegetal tienen ventajas, entre ellas que no es tóxico, es biodegradable y no inflamable, de la misma manera que genera menos emisiones contaminantes a la atmósfera. Igual ocurre con el uso de envases reciclables tales como las hojas de milpa, tusa, maxan o plátano. Sin embargo, hay al menos tres problemas que deben ser considerados: lo relevante ante el cambio climático es reducir cualquier consumo de combustibles; el aumento de la demanda de granos no debe llevar al uso de transgénicos; en tercer lugar, el uso de maíz o soja para agrocombustibles (expresión más adecuada que biocombustibles, pues los combustibles no dan la vida) debe considerarse en lo que implica de aumento del precio de alimentos básicos para los pueblos.

21. Los pueblos originarios defendemos una medicina adecuada basada en las plantas medicinales tradicionales, al igual que la soberanía alimentaria y cultural, así como la autogestión comunitaria. Todos estos son elementos que no pueden separarse. Por eso, los pueblos indígenas reclamamos con urgencia la conservación de la diversidad biológica y cultural de sus propias comunidades y de la madre tierra entera.

22. Los pueblos indígenas recuerdan la importancia esencial que para el futuro de la vida tiene la niñez. Para ello, reclama su participación en todas las actividades sociales, espirituales y culturales. La cultura indígena hace a los niños los portadores de la cultura eterna, los cuidadores del aire, del agua, de la madre tierra, a ellos debe estar consagrada una atención sagrada. A los niños hay que enseñarles los idiomas originarios, sembrándoles las ventajas del bilingüismo y fomentando la preservación de los idiomas en peligro de extinción.

23. Los pueblos originarios denuncian igualmente la hipocresía de reconocer en los discursos los derechos de estos pueblos pero la constante negación de los mismos en los hechos.

24. Es un deseo profundo de los pueblos indígenas el caminar hacia la unidad de sus corazones en nombre de una espiritualidad compartida. Desde Alaska a la Tierra de Fuego, los pueblos originarios manifiestan un mismo respeto a la madre tierra, al padre sol, al fuego sagrado, que hacen que lo que compartamos sea mucho más relevante que las diferencias que presentamos.

25. Los pueblos originarios queremos tomar las cosas de la vida de acuerdo a nuestras necesidades, no abusar del uso de los recursos con que contamos para así mantener el equilibrio de la naturaleza y la persona. El equilibrio que requiere la naturaleza lo podremos lograr haciendo nuestras las enseñanzas de los valores y principios de los pueblos originarios.

26. Que los Congresos Nacionales promuevan la creación de una Ley de Protección Socioambiental que reconozca el derecho de los ciudadanos y los pueblos a contar con información adecuada y oportuna. Así como el derecho a definir de manera directa y democrática el uso de los lugares en que vivimos.

27. Entendemos el equilibrio como una garantía de supervivencia. El equilibrio logra la equidad y ayuda a mantener en equilibrio la naturaleza y la humanidad. Al contrario, la falta de equilibrio se traduce en rupturas tales como guerras, protestas, demandas, pestes y enfermedades.

28. Reclamamos una ley que prohíba las patentes de medicamentos y plantas medicinales que hurtan la propiedad de los pueblos originarios y las entregan a otros países.

29. Las mujeres, las continuadoras de la vida, son una con la madre tierra. Merecen por tanto todo nuestro respeto y cuidado. Ellas son la semilla de la vida y así debemos considerarlas y, como un deber sagrado,

30. Nosotros los pueblos originarios declaramos ser poseedores de los conocimientos prácticos tradicionales, tecnológicos y científicos para resolver los problemas que atañen a la humanidad en salud, ecología productividad sustentable conciencia de la naturaleza ya que los tenemos los practicamos y los brindamos a la humanidad.

31. Los pueblos originarios nos entendemos como la moral alternativa a las diferentes políticas. Con base en los principios y valores que nos son propios proponemos ser un órgano consultivo paralelo a los conductos oficiales para los problemas de contaminación, de pérdida de biodiversidad, de deterioro del agua. Nuestra tecnología ancestral sabe como hacer un provecho inteligente y en armonía con nuestra madre tierra. Sabe cómo retribuir y armonizar con la madre tierra. Por ello proponemos vivir con los eventos calendáricos ancestrales para restablecer la cosmovisión y para modernizar su lengua. Proponemos igualmente que su nombre y su forma correcta respete la nomenclatura en náhuatl recuperando los nombres correctos desvirtuados por los invasores. Lo mismo debe ocurrir con nuestras calles y lugares que hoy ocupan nombres que no significan nada.

32. Nos solidarizamos con el pueblo de Colombia inmerso en un conflicto armado, en una guerra interna que afecta directamente la integridad la vida y los territorios indígenas. Demandamos un cese al fuego y una salida al conflicto armado en Colombia. Denunciamos ante el mundo el crimen de lesa humanidad y la devastación ecológica que las fumigaciones aéreas de cultivos ilícitos están causando injustamente en los territorios indígenas y zonas de alta diversidad como la sierra nevada y el putumayo, donde el veneno cae inmisericorde sobre bosque, cultivos y personas.

33. Exigimos el reconocimiento a los médicos indígenas, que se les respete su conocimiento y no se les pida titulo universitario ni estudios académicos y se les deje ejercer, evitando que se siga robando su sabiduría.

34. Igualmente, los jóvenes de los pueblos originarios declaran su voluntad de coordinarse en todo el continente, aprovechando esa plataforma unitaria para hacer valer su condición de herederos y continuadores de las tradiciones. Los jóvenes reclaman no ser criminalizados por ser pobres, exigiendo a los poderes públicos una reconceptualización de la vida en el campo que ayude a que las nuevas generaciones no emigren a las ciudades donde les espera una vida ajena a las tradiciones de los pueblos originarios.

35. Los representantes de los pueblos originarios manifestamos nuestro profundo agradecimiento al Lic. Marcelo Ebrard Casaubón por su apoyo, sensibilidad y apertura para hacer posible la realización del Encuentro Continental de Pueblos Originarios. Reconocemos el sentido libertario del Gobierno de la Ciudad de México y su compromiso con las culturas y tradiciones ancestrales. Reciba de nuestra parte los mejores pensamientos para la realización de sus tareas de gobierno.

Los representantes de los pueblos originarios que asistimos al Encuentro Continental de Pueblos Originarios, reunidos en la Ciudad de México, a los 29 días del mes de agosto de 2007, firmamos libremente esta Declaratoria.

FUENTE DE ORIGEN: http://www.consejopueblos.com/encuentro_declarat.html

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